
Hace tres años, cuando llevaba un añito en esto, mi preparador, tras una gran racha de cantes buenos, me dijo que la oposición es como una parábola, empiezas de cero y vas subiendo, y hay que aprovechar esa subida para poner toda la carne en el asador y aprobar, porque después se tiende irremediablemente a bajar y cada vez se hace más difícil llegar a la meta.
En su día no lo entendí, supongo que pensé que cada año sabes más y no puedes más que ascender hacia la cima del aprobado. Ahora sin embargo, entiendo a qué se refería. No es que sepamos menos, es que nos acomodamos a este modus vivendi, nos cansamos de echarle tantas horas, o como se suele decir "nos quemamos".
Hay gente que tarda más tiempo en ascender que otra, hay gente que puede mantenerse durante más años en la cima antes de bajar, está claro que la parábola no es la misma para todos, pero lo que sí creo es que tarde o temprano todos empezamos a caer.
Con este post no quiero ser pesimista, ni mucho menos, sólo recomendar a los compis que estén ascendiendo que aprovechen el momento, que no flojeen, y a los que por cualquier circunstancia empezamos a oler a chamusquina que tratemos de mantenernos el tiempo suficiente frenando la caída hasta el aprobado, porque saber, sabemos más que cuando íbamos escalando, el problema es que quizá hayamos perdido la garra, la fuerza, el aguante.
Merece la pena detenerse a pensar que no hay por qué seguir cayendo con la inercia, que podemos hacer fuerza en dirección contraria, que costará más o menos, pero que si seguimos en esto es porque queremos. Entonces hay que esforzarse más, porque el que algo quiere, algo le cuesta.